Google Drive y Mega son probablemente las dos opciones gratuitas de almacenamiento en la nube que más se plantea un estudiante, y por motivos casi opuestos: una por comodidad (ya la tienes si usas Gmail), la otra por espacio (da más GB gratis que casi cualquier competidor). Pero elegir solo mirando el número de GB es un error habitual. Bajamos al detalle de cómo se comporta cada una en el día a día.

La diferencia que más importa: GB brutos vs límite de transferencia

Mega da 20 GB gratis frente a los 15 GB de Google Drive, así que en papel gana por espacio. El problema es que ese espacio no se puede usar libremente: Mega limita la transferencia (lo que subes o bajas) a unos 5 GB cada 6 horas [VERIFICAR: cifra exacta, Mega la ajusta con cierta frecuencia] en el plan gratis. Si vas guardando documentos y PDFs sueltos según los generas, apenas lo notarás. Pero si un día quieres subir de golpe todas las grabaciones en vídeo de un cuatrimestre, o descargar una carpeta grande que te ha pasado un compañero, es fácil quedarte bloqueado a mitad de la operación hasta que el límite se renueve.

Google Drive no tiene ningún límite de transferencia práctico conocido: puedes subir o bajar tanto como quieras, siempre que quepa en tus 15 GB. El truco de Drive está en otro sitio: esos 15 GB no son solo para tus archivos, los comparte con los adjuntos de tu Gmail y con las fotos que subas a Google Fotos en calidad original. Si usas mucho el correo o guardas fotos sin comprimir, el espacio se te va agotando sin que lo notes, aunque nunca te va a bloquear a mitad de una subida como Mega.

Integración y privacidad: para qué usa cada uno un estudiante

Google Drive encaja de forma natural en el trabajo de grupo universitario porque se integra con Documentos, Hojas de cálculo y Presentaciones de Google, edición colaborativa en tiempo real incluida. Si tu universidad ya trabaja con estas herramientas (muy habitual), Drive es la opción con menos fricción: compartes una carpeta y todo el grupo edita a la vez sin exportar ni reenviar archivos.

Mega, en cambio, aplica cifrado de extremo a extremo por defecto a todo lo que subes, algo que Google Drive no hace de serie. En la práctica esto significa que ni siquiera Mega puede ver el contenido de tus archivos, algo que Google sí puede técnicamente hacer con los tuyos (dentro de su política de privacidad). Para apuntes normales esto no suele importar demasiado, pero si guardas documentación sensible (datos de un TFG con información personal de terceros, por ejemplo) es un punto a favor real de Mega.

Google One (100 GB): 1,99 €/mes. Precio oficial de one.google.com, septiembre de 2026.
Mega Pro Lite (400 GB): 4,99 €/mes (49,99 €/año con facturación anual) [VERIFICAR: precio no confirmado por fetch directo a mega.io, dato de varias fuentes de terceros coincidentes].

Consejo: si vas a usar el almacenamiento sobre todo para guardar documentos y trabajos poco a poco, el límite de transferencia de Mega apenas te va a afectar y aprovechas sus 20 GB. Pero si sabes que en algún momento vas a mover carpetas grandes de golpe (por ejemplo, al acabar el curso y querer hacer una copia de seguridad completa), pruébalo antes con un archivo de varios GB para comprobar cuánto tarda en bloquearte, en vez de descubrirlo a mitad de una subida importante.

Comparativa cara a cara

Google Drive (gratis) Mega (gratis)
Espacio gratis 15 GB 20 GB
Comparte espacio con otros servicios Sí (Gmail, Google Fotos) No
Límite de transferencia Sin límite conocido ~5 GB cada 6 horas [VERIFICAR]
Cifrado de extremo a extremo No Sí, por defecto
Integración con ofimática colaborativa Sí (Documentos, Hojas, Presentaciones) No
Precio del plan de pago 1,99 €/mes (100 GB) 4,99 €/mes (400 GB) [VERIFICAR]

Conclusión: ¿cuál elegir?

Si trabajas en grupo con Documentos y Hojas de Google, o simplemente quieres la opción con menos sorpresas y sin límites de velocidad, Google Drive es la más práctica, aunque tengas que vigilar que Gmail y Google Fotos no te coman el espacio. Si lo que buscas es el máximo de GB gratis posible y priorizas la privacidad, Mega da más margen y cifra tus archivos por defecto, pero solo tiene sentido si no necesitas mover grandes volúmenes de golpe: en ese caso, su límite de transferencia puede jugarte una mala pasada justo cuando más lo necesitas.